Reflexión bíblica: 27 de febrero de 2022
Bogotá, 27 de febrero de 2022
ADN Celam. “Saca primero la viga de tu propio ojo para que veas con claridad y entonces sacarás la pelusa del ojo de tu hermano” (Lc 6 , 42).
Recibe por WhatsApp y Telegram las noticias de la Iglesia latinoamericana y caribeña https://bit.ly/3s8H18n
Estos son los 41 desafíos que deja la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe https://bit.ly/3ye5lcK
A veces somos ciegos, para no ver los rostros de los “invisibles heridos” en el camino de la vida; en otras ocasiones no queremos mirar a los ojos de la persona con quien tenemos alguna “deuda pendiente” (culpabilidad o venganza). La mayoría, además, miramos al espejo cuando vemos lo que queremos ver, o lanzamos la mirada hacia los demás cuando nos desagrada nuestra propia realidad. ¡…Cuántas veces hemos proyectado en los demás nuestras amarguras, violencias, tristezas o inconsistencias…!
A veces utilizamos el microscopio para ver los virus ajenos, y otras veces nos alejamos de nuestro corazón para minimizar el tamaño de las debilidades y las “metidas de pata”. Justificamos nuestro pecado (de corrupción, traición, hipocresía, violencia, clericalismo, abuso, resentimiento, pereza, mediocridad, etc.) magnificando y difundiendo los trapos sucios ajenos. Aplicamos los mecanismos de defensa de la negación, proyección, sublimación y otros más… para mantenernos en el status quo y en la farisaica zona de confort.
La “humildad” para pedir ayuda y la “valentía” para abrir los ojos del corazón, son dos propuestas de Jesucristo, que producirán frutos de autenticidad y coherencia, y -por lo tanto- de misericordia, sinodalidad y fraternidad.
Bienaventurado/a el discípulo/a que “aprende a caminar con otros/as” hacia el Reino, sin justificar ni enjuiciar, sin aparentar ni ocultar, sin dominación ni sumisión, sin injusticias ni retribución… Bienaventurado/a quien “aprende de sus propios errores” y perdona los ajenos, quien abre los ojos de la misericordia y atiende los clamores del Reino, aquí, ahora y con Jesucristo.
Le puede interesar: Cebitepal – Curso abierto para América latina y el Caribe: Diálogo entre familias para salir de las crisis




