“Escuchar al Pueblo de Dios es escuchar lo que el Espíritu le dice a la Iglesia”: cardenal Mario Grech
Bogotá D.C., 7 de septiembre de 2021
ADN Celam. El Cardenal Mario Grech, secretario General del Sínodo de los Obispos dio apertura a las sesiones del Seminario sobre sinodalidad del Grupo Iberoamericano que se desarrolla del 7 al 10 de septiembre en Caracas con la colaboración del Episcopado venezolano, el Consejo Episcopal Latinoamericano y la Confederación Latinoamericana de Religiosos y religiosas (CLAR).
El prelado resaltó la labor del grupo de expertos que ha dedicado tiempo y esfuerzo en el estudio de la sinodalidad, así como su pertinencia para la vida actual de la Iglesia; lo que constituye un ejemplo de aplicación del principio de circularidad al contexto teológico. Desde su perspectiva esto facilita que desde disciplinas como la exégesis, la teología, la historia y la atención pastoral, se hagan contribuciones a una visión de conjunto que ayude a orientar al pueblo de Dios, en un momento en el que la visión sinodal de la Iglesia va ganando terreno.
Refiriéndose a la próxima apertura del sínodo y la consulta al Pueblo de Dios en sus iglesias particulares; abordó tres aspectos fundamentales que no dudó en afirmar son cuestiones que tocan su corazón: el tema de la consulta, el lugar y las opciones que siguen.
Redescubrir el pueblo de Dios
Para el Cardenal Mario Grech el tema de la consulta es el Pueblo de Dios, en el que nadie está excluido y que en la universitas fidelium aparece en expresiones como “la totalidad de los bautizados“.
Enseñanza que el Papa Francisco ha retomado en documentos como la exhortación apostólica Evangelii gaudium, donde argumenta que “todo miembro del Pueblo de Dios es un agente evangelizador y sería inadecuado pensar en un esquema de evangelización que solo sea liderado por actores calificados donde el resto del pueblo solo sea un receptor de sus acciones” (EG 120).
Consideraciones que en su opinión son totalmente acordes con el significado de la sinodalidad, por lo que aseguró que si la Iglesia hiciera memoria debería admitir que en el pasado los ‘lineamenta’ de algunos sínodos, fueron documentos que entraron al fondo en las cuestiones, sin ocuparse, como es la intención del documento preparatorio para el próximo Sínodo, de que el Pueblo de Dios se expresara y ellos escucharan lo que el Espíritu decía a la Iglesia a través de ese Pueblo de Dios.
En este sentido el prelado advirtió sobre la tentación de los “iniciados” en los caminos eclesiales de tomar el lugar del Pueblo de Dios, hablar en su nombre, asumir que lo saben todo y pretender ofrecer las soluciones; sin tener que pasar por el esfuerzo de la escucha. Al respecto puso como ejemplo las asambleas diocesanas, nacionales, continentales o los planes pastorales que han fracasado porque las conclusiones ya estaban escritas desde antes.
Ahora, -dice el Cardenal Grech- la invitación es a redescubrir el Pueblo de Dios como sujeto activo en la vida y misión de la Iglesia, tal y como lo propone el Concilio Vaticano II, lo que además permite redescubrir la dimensión pneumatológica de la Iglesia.
“Escuchar al Pueblo de Dios es escuchar lo que el Espíritu le dice a la Iglesia”, agregó porque la unción dada en el bautismo es válida. Sin esto la consulta se reducirá a una encuesta, con los riesgos de manipulación de la opinión pública, propios de los sistemas políticos basados en la representación.
Iglesias particulares
Refiriéndose al lugar del proceso sinodal, el cardenal Grech indicó que aunque la respuesta parece obvia y es la Iglesia, esta puede esconder muchas trampas y lagunas; porque la Iglesia no es la suma o la federación de las Iglesias particulares, sino la comunión y sinodalidad que se vive en su interior. Así trajo a la memoria al Papa Pablo VI en Evangelii Nuntiandi (n. 62), donde dice que “esta Iglesia universal se encarna de hecho en las Iglesias particulares, constituidas de tal o cual porción de humanidad concreta, que hablan tal lengua, son tributarias de una herencia cultural, de una visión del mundo, de un pasado histórico, de un substrato humano determinado”. El pueblo de Dios no puede entenderse sin sus iglesias locales.
Incluso quienes pertenecen a movimientos y grupos reconocidos por la Iglesia universal, al ser portadores de una instancia carismática no deben ignorar el principio de encarnación porque “Si un cristiano vive su carisma fuera o junto a las Iglesias, constituiría una iglesia paralela”. Precisó.
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Las esperanzas
Finalmente, el cardenal habló de la importancia de la escucha como un principio establecido por el concilio y frente al cual el Sínodo recibirá todas las contribuciones con la esperanza de que el camino sinodal vaya madurando, incluso en la consulta para que pueda manifestarse como un “caminar juntos” cada uno con su propio don para compartir con otros.
Card. Grech - Consulta del Pueblo de Dios en las Iglesias particulares (ESPAÑOL)Recibe por WhatsApp y Telegram las noticias de la Iglesia latinoamericana y caribeña https://bit.ly/3s8H18n




