Servicio Jesuita a Migrantes de Haití: “La grave situación va más allá de un gobierno o de un político”
Bogotá D. C. 10 de abril de 2021
Prensa CELAM. El sacerdote jesuita Jean Robert Déry, director del Servicio Jesuita a Migrantes en Haití, describe la situación del país a ADN Celam. Es un panorama preocupante que “en los últimos cinco años hemos venido viendo como las distintas crisis económicas y socio-políticas están generando una migración externa e interna muy fuerte”.
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“Muchos jóvenes están dejando las universidades para ir a cualquier país en búsqueda de una mejor condición de vida”, admite el sacerdote jesuita.
Al tiempo lamenta que los esfuerzos realizados por la dignidad de la gente hechos desde la Iglesia “están menospreciados por las autoridades, la oposición política y el sector privado”.
“No crean condiciones para que la gente se sienta en paz y poder vivir bien” mientras que “nosotros trabajamos aguas arriba y aguas abajo, hacemos un trabajo de prevención a la migración y al mismo tiempo estamos respondiendo a los problemas puntuales causados por la migración”, ha dicho el presbítero.
Un país descontrolado
Esta grave situación “va más allá de un gobierno o de un político”. El sacerdote asegura que “el Presidente actual (Jovenel Moïse) no genera confianza, no tiene el control de lo que está pasando, no está dirigiendo”.
Sin embargo “el problema no queda ahí porque tampoco podemos esperar algo bueno de la Oposición política. La inseguridad generalizada que tenemos en el país hoy en día no es solamente culpa del Gobierno, lo es también de la Oposición política, del Sector privado”.
Incluso denuncia que “cada grupo tiene sus pandillas”, entonces “cada grupo está tratando de controlar una parte; la policía está dividida y tampoco está dirigida. Parece que no hay una fuerza creíble que puede decir que está en el timón de las cosas”.
“Estamos en un enredo, en un callejón sin salida. Esta situación afecta el a todos incluso el personal del SJM-Haití y por consiguiente afecta también la calidad de nuestro trabajo. A causa de estas circunstancias no podemos planear bien nuestro trabajo ni tampoco estar a tiempo y poder respetar nuestros compromisos con los socios en cuanto a los plazos”, sentencia.
Ayuda internacional sin agendas ocultas
El directivo hace un llamado a la Comunidad internacional sobre la situación de Haití, porque se han presentado graves violaciones de derechos humanos, no obstante “sin ser un ultranacionalista considero que los problemas lo deben resolver los propios haitianos”.
“Creo que es de la responsabilidad de los haitianos solucionar el problema, aunque es con la ayuda de otros, porque a veces uno está tan empapado en el problema que no es capaz de tomar una cierta distancia para poder analizarlo de manera objetiva”, admite.
Eso sí, esta ayuda externa debe hacerse desde la transparencia, puesto que “en muchos casos no creo en la sinceridad de la comunidad internacional en la búsqueda de una solución sostenible para Haití”.
Acoger a los haitianos
El jesuita ruega que en aquellos países receptores acojan “a las personas migrantes que llegan a sus territorios. No podemos decir que queremos ayudar a Haití, ayudar a los haitianos, somos amigos de Haití y cuando llega un haitiano a su territorio, lo está maltratando, lo está humillando”.
De hecho “no podemos decir que somos defensores de la vida, de los derechos humanos y un humano llega a su territorio lo está deshumanizando”.
A sus hermanos haitianos y haitianas exhorta a “dejar de lado una vez por todas nuestra arrogancia y nuestros intereses mezquinos y pensamos de verdad un Haití donde vale la pena vivir”.
Atención a migrantes y mujeres
En cuanto a los servicios que ofrecen existen cuatro ejes Migración y derechos humanos; Equidad de género y niñez: Protección del medio ambiente y resiliencia; empoderamiento institucional.
“Desde el eje de la migración y derechos humanos, acompañamos a las personas migrantes expulsadas de la República Dominicana dándoles, comida, ropa, zapatos a veces dinero para poder pagar el transporte para regresar a sus casas sea en Haití o en República Dominicana”, agrega.
Explica que “por diversas razones, muchas personas en Haití no tienen un documento de identidad válido y otros no tienen nada”, entonces para “evitar una migración irregular y para que las personas puedan gozar del derecho a la identidad, apoyamos a los oficiales en la producción de documentos de identidad”
Respecto con la equidad de género realizan estudios para hacer pedagogía sobre una sociedad libre de violencia en la familia: “Por ejemplo, encontramos muchos casos donde el esposo cree que es dueño de la casa porque es él que trae comida a la mesa”, frente a ello “nosotros invertimos la situación y tratamos de dar actividades económicas a las mujeres”.
“Ellas pueden hacer negocio y tener dinero para traer a la casa y al mismo tiempo estamos construyendo otra literatura sobre esta relación, porque sabemos y creemos que una ama de casa trabaja mucho y que su trabajo no tiene precio”, indica.
Programas de agricultura
Por el otro lado, desde la ecología integral promueven acciones para mitigar los efectos del cambio climático, por ello “tratamos de trabajar con las comunidades fronterizas a través las organizaciones locales de bases para promover una agricultura que no afecta el medio ambiente”.
“Creemos que una agricultura sostenible es muy importante para las comunidades. Hoy en día no se habla tanto pero creemos que los efectos del cambio climático van a ser una de las causas mayores de la migración”, añade.
Para el directivo es hora de reacción, puesto que si no hace nada “va a ser una causa de la migración externa”, de allí que actividades socioproductivas se fomentan valores para recuperar la dignidad de un pueblo, ese mismo que fue el primero de toda América en alcanzar la libertad.




